miércoles, 11 de marzo de 2009

Homenaje



No cito palabras exactas, pero viene a ser más o menos así:

En una de sus habituales diatribas contra las clases a las ocho de la mañana, Pepe Perona dijo una vez que la filología era una ciencia de leer bajo el flexo, hecha de noche, soledad y silencio, de café y humo de tabaco.

Esa fue la primera vez que sentí que quizá sí tenía vocación de filólogo, que no había llegado a aquellas aulas dando tumbos desorietado, que quizá aquél era mi sitio.

También yo prefiero la noche, prefiero el silencio.


3 comentarios:

Quique Baeza dijo...

Una clase a las ocho de la mañana es una PUTADA y debe de extinguirse tal idea que por desgracia padecen miles de estudiantes.

Los filólogos y los periodistas tenemos en común lo de la noche.

No conocí nunca al tal Perona, sí que oí hablar de él cosas muy buenas.

JLG dijo...

Hola Quique.

No sólo periodistas y filólogos, cualquier persona que ame la palabra escrita entenderá lo de la noche.

En mis años de universidad tuve algunos profesores que me hacían pensar que, independientemente de la hora de la clase, habría aprovechado mucho más mi tiempo quedándome en casa leyendo, por ejemplo, a Jack London.

Te hubiese gustado Pepe Perona, un tipo sin pelos en la lengua, un maestro en el arte de la ironía... En prensa han salido algunas necrológicas muy bonitas.

Irene dijo...

Una persona muy interesante y una definición preciosa de "filología". Me hace sentir que algo de lo que hacemos, algo de lo que estudiamos un día, tuvo un sentido. Y esos chistes sobre Menéndez Pidal...